"Y tú para ya, ¿no ves que hay una luz en el fondo de mi corazón?"
"Y tú para ya, ¿No ves que hay una luz en el fondo de mi corazón?"
jueves, 3 de febrero de 2011
Pablo Alboran - Solamente Tu
...y qué lentas se pasan las horas cuando no estoy contigo, pero qué rápido a veces cuando estamos juntos... son siempre vanos mis intentos y deseos de parar el tiempo entre nosotros, sin ruidos, sin nadie, sólo nosotros y nuestro aire... y qué bonito es, mi vida, poder encajar mi mano en la tuya, o que tus brazos sean los que arropen mi sueño; verme en tu mirada cristalina y dulce, serenidad para mis sentidos al ritmo de tu pálpito... no hay depertar más bello que verte a tí en mi horizonte más próximo... todo por tí, mi vida, porque no quiero que la razón diga nada por nosotros, todo por tí hoy, mañana y siempre, para que así mi alma se llene de tu luz más y más cada día... todo por tí, mi vida, todo por tí...
"...regálame tu risa... enséñame a soñar..."
martes, 4 de enero de 2011
¿Sin palabras?
Es difícil poder expresar lo que se siente, lo que pasa por mi mente y llena mi corazón cada vez que me preguntas si te quiero y cuánto porque nunca encuentro las palabras adecuadas, sólo sé decir "sí, te quiero"... pero ¿cuánto? no sé cuánto porque cada día es más y más...
las únicas palabras que me salen son:
TE QUIERO, TE QUIERO Y TE QUIERO!!!!!
las únicas palabras que me salen son:
TE QUIERO, TE QUIERO Y TE QUIERO!!!!!
miércoles, 15 de diciembre de 2010
Continuemos el viaje los dos...
Déjame llevarte de mi mano a vivir el tiempo que tenemos; déjame quedarme en tí como el olor de una mañana de primavera; déjame ser yo tu espejo en la oscuridad.
No digamos al mundo nada de esto para que lo puedan ver en nuestros ojos, que mientras tú y yo nos miramos se construye un mundo diferente al real; un mundo en el que yo me encierro contigo con el tiempo que tú me regalas.
Este sentimiento es tan profundo, tan inmenso, tan emocionante, que a veces me deja sin palabras para describirte el alma. No se apaga el brillo en las pupilas ni deja de ser una sonrisa lo que en la boca se dibuja.
Esta felicidad mía que tú me das, las ansias de abrazarte en la distancia efímera y nuestros corazones cuando al unísono palpitan, mi amor, es lo único que quiero tener siempre en común contigo.
Te quiero, mi vida, porque eres todo para mí.
No digamos al mundo nada de esto para que lo puedan ver en nuestros ojos, que mientras tú y yo nos miramos se construye un mundo diferente al real; un mundo en el que yo me encierro contigo con el tiempo que tú me regalas.
Este sentimiento es tan profundo, tan inmenso, tan emocionante, que a veces me deja sin palabras para describirte el alma. No se apaga el brillo en las pupilas ni deja de ser una sonrisa lo que en la boca se dibuja.
Esta felicidad mía que tú me das, las ansias de abrazarte en la distancia efímera y nuestros corazones cuando al unísono palpitan, mi amor, es lo único que quiero tener siempre en común contigo.
Te quiero, mi vida, porque eres todo para mí.
sábado, 11 de diciembre de 2010
Mi vida
De todas las palabras tus silencios,
de todos los gestos tu quietud,
de todas las luces sólo tu mirada,
de todo lo material nada,
de todo lo humano tu persona,
de todo lo divino tu sonrisa,
de cualquier cosa tu nombre,
de las esencias sólo tu aire,
de la vida tienes la mía.
de todos los gestos tu quietud,
de todas las luces sólo tu mirada,
de todo lo material nada,
de todo lo humano tu persona,
de todo lo divino tu sonrisa,
de cualquier cosa tu nombre,
de las esencias sólo tu aire,
de la vida tienes la mía.
jueves, 9 de diciembre de 2010
Me bastó
Tu mirada, no necesito nada más; me bastó tu mirada, tu boca, tus manos, para saber que por fin todo llega.
Mi constancia fue premiada con el regalo más maravilloso: tú.
Fue un placer dar puerta a tus miedos y tus dudas, a tus temores; fue lo más bello poder observarte durante horas, sin mirar el reloj, deseando que verdaderamente se parase el tiempo, y el mundo con él.
Tu mirada, sólo tu mirada, y tú, mi mayor anhelo, por fin frente a mí; sueño que se hace realidad, no necesito más.
Te adoro, eres mi sol, mi luna, mi cielo, mi paz, mi alegría, mi sonrisa, mi suspiro, mi todo.
Mi constancia fue premiada con el regalo más maravilloso: tú.
Fue un placer dar puerta a tus miedos y tus dudas, a tus temores; fue lo más bello poder observarte durante horas, sin mirar el reloj, deseando que verdaderamente se parase el tiempo, y el mundo con él.
Tu mirada, sólo tu mirada, y tú, mi mayor anhelo, por fin frente a mí; sueño que se hace realidad, no necesito más.
Te adoro, eres mi sol, mi luna, mi cielo, mi paz, mi alegría, mi sonrisa, mi suspiro, mi todo.
domingo, 5 de diciembre de 2010
Tus dudas y tus miedos
Ahora sé que tengo miedo de tus malditos miedos; a que ellos me coman a mí la cabeza y me ganen el terreno, a que consigan lo que te has propuesto, a ceder ante ellos y a perderte por ellos.
Miedo que no debiera sentir porque son firmes mis sentimientos, y aunque ahora te ausentes y me dejes con tus ridículos miedos yo no quiero ni verlos. Tus miedos siempre nos han separado; tus miedos, tus dudas... yo ya no quiero saber nada de ellos, no quiero que me cubran con su manto de oscuridad y me hagan sentir que está todo perdido de nuevo.
Sé que tu silencio lo provocan tus miedos, tus malditos e injustificados miedos que yo quiero hacer desaparecer; y tus dudas inútiles, sin sentido; tú, tus dudas y tus miedos.
¿Por qué no crees un poco en mí? ¿Por qué no tomas mis palabras sinceras como un arma contra ellos? ¿Por qué dejas que ellos sean más fuertes que mis sentimientos? ¿Por qué me llevas al mismo límite de siempre? Deberías saber que, de seguir así, alguna vez caeré y te quedarás solo con tus malditos miedos.
No sé cómo palpitaré mañana ni cómo será la luz de tus ojos cuando vuelvas, pero no me rendiré ante tus miedos por mucho que tú lo quieras.
Miedo que no debiera sentir porque son firmes mis sentimientos, y aunque ahora te ausentes y me dejes con tus ridículos miedos yo no quiero ni verlos. Tus miedos siempre nos han separado; tus miedos, tus dudas... yo ya no quiero saber nada de ellos, no quiero que me cubran con su manto de oscuridad y me hagan sentir que está todo perdido de nuevo.
Sé que tu silencio lo provocan tus miedos, tus malditos e injustificados miedos que yo quiero hacer desaparecer; y tus dudas inútiles, sin sentido; tú, tus dudas y tus miedos.
¿Por qué no crees un poco en mí? ¿Por qué no tomas mis palabras sinceras como un arma contra ellos? ¿Por qué dejas que ellos sean más fuertes que mis sentimientos? ¿Por qué me llevas al mismo límite de siempre? Deberías saber que, de seguir así, alguna vez caeré y te quedarás solo con tus malditos miedos.
No sé cómo palpitaré mañana ni cómo será la luz de tus ojos cuando vuelvas, pero no me rendiré ante tus miedos por mucho que tú lo quieras.
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Gracias
Porque llevo dibujada en la cara la sonrisa que lleva tu nombre y en la mirada el brillo de tus pupilas, y porque me llenas de luz, de una fuerza desconocida, de algo que no tiene nombre pero que me hace sentir la más grande de las libertades y al mismo tiempo me lleva sólo a tí, a lo que representa tu persona para mí; esa esencia que me invade cada vez que puedo verte y admirarte, cada vez que siento que la vida me premia contigo.
Cuando me regalas tu tiempo, tu sonrisa, tus palabras y tus gestos soy otra persona; más feliz, más humana, y siento que puedo con todo y contra todos. Tan sólo necesitaría tus manos para cambiar mi universo por otro en el que sólo estés tú, sin nadie más, sin nada más, sólo el tiempo de nuestra parte, y que cada segundo nos imprima recuerdos de felicidad.
Tú, sólo tú, me das la paz que necesito y me dibujas todas las sonrisas posibles; tú, sólo tú, eres donde mi alma quiere quedarse porque tú eres todo lo que yo necesito.
Cuando me regalas tu tiempo, tu sonrisa, tus palabras y tus gestos soy otra persona; más feliz, más humana, y siento que puedo con todo y contra todos. Tan sólo necesitaría tus manos para cambiar mi universo por otro en el que sólo estés tú, sin nadie más, sin nada más, sólo el tiempo de nuestra parte, y que cada segundo nos imprima recuerdos de felicidad.
Tú, sólo tú, me das la paz que necesito y me dibujas todas las sonrisas posibles; tú, sólo tú, eres donde mi alma quiere quedarse porque tú eres todo lo que yo necesito.
martes, 30 de noviembre de 2010
Mi palpitar
Sabrás que todo esto me rompe
en los momentos de ausencia
que me clavan miedos
y necesito tu presencia.
Sabrás que tengo momentos
de miedo irrefrenable,
de ganas de abrazarte
y deseos de ser sólo deseo.
Sabrás que todo me invade
y me abandona como la marea
cuando rechazo realidades
y abrazo tus palabras.
Sabrás que todo es nada
sin tu compañía,
y no sé cómo dibujar
el tiempo que me queda.
en los momentos de ausencia
que me clavan miedos
y necesito tu presencia.
Sabrás que tengo momentos
de miedo irrefrenable,
de ganas de abrazarte
y deseos de ser sólo deseo.
Sabrás que todo me invade
y me abandona como la marea
cuando rechazo realidades
y abrazo tus palabras.
Sabrás que todo es nada
sin tu compañía,
y no sé cómo dibujar
el tiempo que me queda.
Estas lluvias
Estas lluvias me recordarán siempre a tí, por los momentos vividos juntos mientras el cielo descargaba sobre las calles su llanto, por haber podido disfrutar de tu compañía durante unas horas sin que nada se interpusiera a ello...
Posiblemente venga un futuro lleno o vacío de tí, pero sé que cada vez que llueva como ahora recordaré que nada me importó por estar cerca de tí, por observarte y reír a tu lado; porque vivir esos momentos me llenaba de luz, de una energía nueva, y me dibujaba en el rostro y el corazón la sonrisa más dulce, la más duradera... la que sigue en mí aún cuando no te veo pero te sigo pensando.
De estas lluvias se formarán recuerdos de momentos que quiero compartir siempre contigo, a través de los años, de la vida misma... porque mi libertad me llevó a tí y en tí quiero quedarme.
Posiblemente venga un futuro lleno o vacío de tí, pero sé que cada vez que llueva como ahora recordaré que nada me importó por estar cerca de tí, por observarte y reír a tu lado; porque vivir esos momentos me llenaba de luz, de una energía nueva, y me dibujaba en el rostro y el corazón la sonrisa más dulce, la más duradera... la que sigue en mí aún cuando no te veo pero te sigo pensando.
De estas lluvias se formarán recuerdos de momentos que quiero compartir siempre contigo, a través de los años, de la vida misma... porque mi libertad me llevó a tí y en tí quiero quedarme.
miércoles, 24 de noviembre de 2010
A tí...
Tú, que me has dicho frases inolvidables en momentos inesperados y me has dibujado sonrisas con sólo mirarme.
Tú, porque tu imagen es la que mece mis sueños y eres lo único que deseo ver cuando despierto.
Tú, que has hecho de mí lo que ahora soy aunque no lo sepas y que eres lo más importante hoy por hoy.
Tú, que tienes todo lo mío en tus manos: mi vida, mi corazón, mi tiempo...
Tú, que ocupas todo mi espacio y eres la única idea en mis pensamientos, me haces latir, me ayudas a continuar y recordarte es el impulso más efectivo en momentos de flaqueza.
Tú lo eres todo para mí.
sábado, 20 de noviembre de 2010
"Ya sé que esta vida nos separa"
Pasan los días sin despedirse de mí, se me llena la cabeza de ideas y las noches son para todo menos para dormir.
Hace poco me han hecho pensar en tantas cosas y me he dado cuenta de otras tantas, es lo malo de ponerse a reflexionar casi involuntariamente, que se sacan conclusiones que no siempre tienen por qué ser satisfactorias.
Que si en una relación personal y/o sentimental no practicamos interés alguno entonces resulta que somos (o soy) masoquistas, y tendrá que venir alguien a cubrir las necesidades que obviamos en ello.
Que todo son problemas... todo menos pararme a pensar en tí en mitad de la sinrazón, con ruido de fondo o en mitad de la calle con un frío húmedo que me cala hasta los huesos.
Que esta vida y sus diferencias y conveniencias nos separan injustamente.
El corazón se me agota de tanto demostrarse a sí mismo lo que contiene y todo lo demás queda en un segundo plano.
Tanto tiempo ha pasado quedando yermo de esperanzas, y tantas cosas que están por pasar, para bien o para mal... es como saber que desfilas por un precipicio y que tu conciencia te empuje a seguir aunque exista la posibilidad de resbalar y caer...
sábado, 13 de noviembre de 2010
Entre nubes
Todo está en un limbo extraño; el silencio lo impregna todo: los días, las noches cada vez más eternas y dolientes, las palabras nunca dichas que se pierden en abismos oscuros e infinitos, tú, yo... los minutos que juegan entre mis dedos con largas frases escritas por otros que nada tienen que ver con esto.
No hay segundos en mi tiempo, ni aciertos ante una duda; todo perece de pena por la angustiosa espera de lo que no llega.
Ni tan siquiera el fondo cubierto de una música envolvente logra relajar la tensión de una espera casi perdida. Se agolpan los inciertos momentos que tanto uno sueña, las miradas contenidas en fracciones de tiempo inolvidables, los pensamientos que se tienen entre nubes.
Abandonados, así estamos, el uno del otro, que por no caer, ni tropezamos, y por no querer saber, ni preguntamos.
Todos y cada uno de los sueños que nos han desvelado sin razón, causándonos un desasosiego vertical, escozor en el alma, dolor en cada pálpito, pena de no poder desprendernos de lo que nos envuelve, esa membrana invisible y dolorosa que nos cegó una vez y para siempre.
viernes, 12 de noviembre de 2010
Me creas ilusiones que me voy creyendo
Da igual la distancia, siempre cede mi fuerza al sonido de tu voz, a tus palabras envenenadas que alteran mi sangre.
Y yo siempre estoy deseando que me invada tu presencia, no puedo dejar de mirarte por mucho tiempo, y lo único que deseo es que el susurro de tus silencios sea mi nana de cada noche.
No puede dejar de dependerte mi corazón, no puede dejar de pensarte mi mente, ni puede dejar de nombrarte en silencio mi alma, por eso tu nombre resuena en todos los rincones de mi ser.
Si no verte, no mirarte y no pensarte era el único antídoto, ¿por qué no lo tomé? ...tal vez sea porque mi corazón va por libre, se desentiende de mí, y sólo sabe desear lo que de forma humana me hiere, pero él no lo entiende así; mi corazón siente sin prejuicios, sin dudas, sin temores... tu corazón está encarcelado dentro de tí, atrapado en las tinieblas de tus miedos, nunca sale, nunca se tropieza con el mío.
jueves, 11 de noviembre de 2010
Déjame estar triste
"Déjame estar triste de ahora en adelante, aunque me intuyas alegre en mis palabras. Ya nada será lo mismo.
No puedo, por más que quiera, volver a lo de antes; ya no puedo cerrar los ojos y dejarme llevar por tus encantos.
Déjame estar triste porque estando así soy más yo y me siento más cerca de mi libertad; triste puedo pensar y diferenciar entre lo bueno y tú, que has abierto tantas grietas en mi alma.
Si no es posible rescatar lo que perdimos porque ni tú ni yo somos capaces de admitirlo, entonces déjame estar triste por ello y que la tristeza me abrace ya que tú no piensas hacerlo.
Porque yo siempre he querido decirte tantas cosas y nunca lo he hecho. Ojalá hubiera podido detener el tiempo en algunos momentos frente a tí, con tu mirada de fondo, sin importarme absolutamente nada de la vida que nos rodeaba. Puedes creerme o no, pero duele tanto saber que ya nada nos unirá, que nuestro vínculo se ha roto.
Volver a esto ha sido peor que no hacerlo porque yo ya no puedo verte igual que antes. Poco a poco te has ido convirtiendo en ese ídolo inalcanzable y erróneo que ahora me provoca esta desazón.
Ahora me das tus migajas seguro de que las aceptaré como siempre, convencido de que para mí son manjares de abundancia, pero nunca algo tan mísero pudo herirme tanto, así que déjame estar triste para poder seguir."
No puedo, por más que quiera, volver a lo de antes; ya no puedo cerrar los ojos y dejarme llevar por tus encantos.
Déjame estar triste porque estando así soy más yo y me siento más cerca de mi libertad; triste puedo pensar y diferenciar entre lo bueno y tú, que has abierto tantas grietas en mi alma.
Si no es posible rescatar lo que perdimos porque ni tú ni yo somos capaces de admitirlo, entonces déjame estar triste por ello y que la tristeza me abrace ya que tú no piensas hacerlo.
Porque yo siempre he querido decirte tantas cosas y nunca lo he hecho. Ojalá hubiera podido detener el tiempo en algunos momentos frente a tí, con tu mirada de fondo, sin importarme absolutamente nada de la vida que nos rodeaba. Puedes creerme o no, pero duele tanto saber que ya nada nos unirá, que nuestro vínculo se ha roto.
Volver a esto ha sido peor que no hacerlo porque yo ya no puedo verte igual que antes. Poco a poco te has ido convirtiendo en ese ídolo inalcanzable y erróneo que ahora me provoca esta desazón.
Ahora me das tus migajas seguro de que las aceptaré como siempre, convencido de que para mí son manjares de abundancia, pero nunca algo tan mísero pudo herirme tanto, así que déjame estar triste para poder seguir."
domingo, 7 de noviembre de 2010
Mirada de reojo
Nadie va a visitarla, pero no pasa nada, no es tan importante. Nadie se acuerda de ella, pero ni siquiera ella se da cuenta; está siempre tan ensimismada con los mínimos movimientos del día ahí fuera, al otro lado de la ventana, de los que la opacidad del cristal le permite ser una observadora anónima y constante. Nadie sabe que ella está ahí, en silencio, analizando cada detalle con suma dedicación como si esa tarea fuese de una importancia ingente, cuando en realidad no lo es, nadie se lo ha pedido y nadie le reconocerá jamás tal mérito, pero ni siquiera eso importa.
La vida se paró hace mucho tiempo a ese lado desde el que ocupa su puesto de observadora de la vida que sí existe al otro lado, donde las cosas se mueven, se transforman, y las personas van y vienen expresando en sus rostros más de lo que las palabras pueden decir, transmitiendo mensajes de alegría, amor, tristeza, duda, temor, necesidad, prisa, urgencia o neutralidad. Cada día se parece un poco al anterior, pero también trae cosas nuevas, imágenes, objetos, colores... cada día pasa de la misma manera desde donde ella está pero cambia tanto ahí fuera que hay momentos en los que si realmente se concentra es capaz de trasladarse mentalmente al otro lado y convivir con esa realidad, tocar las formas, vivir los colores, respirar las brisas y sentir la proximidad de otros seres anónimos.
Sólo a veces se siente parte del mundo cuando alguien mira de reojo hacia la ventana.
La vida se paró hace mucho tiempo a ese lado desde el que ocupa su puesto de observadora de la vida que sí existe al otro lado, donde las cosas se mueven, se transforman, y las personas van y vienen expresando en sus rostros más de lo que las palabras pueden decir, transmitiendo mensajes de alegría, amor, tristeza, duda, temor, necesidad, prisa, urgencia o neutralidad. Cada día se parece un poco al anterior, pero también trae cosas nuevas, imágenes, objetos, colores... cada día pasa de la misma manera desde donde ella está pero cambia tanto ahí fuera que hay momentos en los que si realmente se concentra es capaz de trasladarse mentalmente al otro lado y convivir con esa realidad, tocar las formas, vivir los colores, respirar las brisas y sentir la proximidad de otros seres anónimos.
Sólo a veces se siente parte del mundo cuando alguien mira de reojo hacia la ventana.
¿Tan alta vida esperas?
Cada día que pasa, con sus correspondientes horas cargadas de minutos y segundos abstractos; cada momento más lejano se haya del tiempo en que vivías aferrado al sueño de ser lo que no has alcanzado. Más te vale soportar la realidad que ahora te rodea, que no es imposible ni te causará daño alguno.
En el pasado había cosas que parecían estar al alcance de tus manos, todo era posible, las perspectivas eran perfectas y convertían cualquier aspiración en realizable. Con el frío del invierno y las sofocantes temperaturas del verano todo mundo exterior se traducía en la visión que tenías a través de la ventana; los sonidos que provenían del exterior eran los del mundo y los colores que se manifestaban en cada estación pintaban tu visión de la vida.
Este presente que no atiende a aquellas ideas, que se mece en leves palabras y se sostiene con alfileres frente al futuro es todo lo que ha surgido de aquellos días.
Empieza un nuevo ciclo, se cierran puertas antiguas, hay nuevos horizontes, esperanzas nuevas.
En el pasado había cosas que parecían estar al alcance de tus manos, todo era posible, las perspectivas eran perfectas y convertían cualquier aspiración en realizable. Con el frío del invierno y las sofocantes temperaturas del verano todo mundo exterior se traducía en la visión que tenías a través de la ventana; los sonidos que provenían del exterior eran los del mundo y los colores que se manifestaban en cada estación pintaban tu visión de la vida.
Este presente que no atiende a aquellas ideas, que se mece en leves palabras y se sostiene con alfileres frente al futuro es todo lo que ha surgido de aquellos días.
Empieza un nuevo ciclo, se cierran puertas antiguas, hay nuevos horizontes, esperanzas nuevas.
viernes, 5 de noviembre de 2010
Cafeína pa'l corazón
Casi cede al sueño de olvidarse de todo, casi cae en mitad de la bruma que producen los rayos solares mezclados con la música de fondo, casi deja de ser para dejar de existir.
Quince minutos después siente que el cuerpo se le relaja infinitamente, que los párpados le pesan irritados, que las manos no se mueven, que su alma se enfría...
Por un instante el sueño ha vencido, el tiempo se ha parado, la vida ya no late y su corazón se ha vaciado de errores, de cadenas, de dudas y grietas... el asfalto se lo traga todo, hasta la piel, mientras piensa en tomarse un café humeante que le devuelva a la vida.
Media hora después el frío le golpea las mejillas, le abre los ojos y la música sube el volumen para mantenerla aquí, todavía viva, a tan sólo cinco minutos de la cafeína que la mantendrá unida a su sangre y le acelerará los latidos del corazón.
Quince minutos después siente que el cuerpo se le relaja infinitamente, que los párpados le pesan irritados, que las manos no se mueven, que su alma se enfría...
Por un instante el sueño ha vencido, el tiempo se ha parado, la vida ya no late y su corazón se ha vaciado de errores, de cadenas, de dudas y grietas... el asfalto se lo traga todo, hasta la piel, mientras piensa en tomarse un café humeante que le devuelva a la vida.
Media hora después el frío le golpea las mejillas, le abre los ojos y la música sube el volumen para mantenerla aquí, todavía viva, a tan sólo cinco minutos de la cafeína que la mantendrá unida a su sangre y le acelerará los latidos del corazón.
miércoles, 3 de noviembre de 2010
"...hay leyes pa' valientes..."
Conduciendo en mitad de la noche, la carretera vacía, oscura; monotonía a ambos lados y frente a mí sólo asfalto que me guía hasta el final. Pura rutina.
La música me abstrae, apenas se deletrea, sólo el sonido me mantiene atenta a mis movimientos. De pronto salta la frase: "...hay leyes pa' valientes..." y sé que es para mí, para pensarla.
El resto del trayecto es reflexión sobre la frase... ¿acaso soy cobarde? No puedo creerlo, o no quiero admitirlo... una de dos. Sí, tal vez sea lo segundo, si soy sincera conmigo misma, pero no por ello haré una bandera con mi honradez, mi cobardía disimulada es mi escudo y no la cambio por un valor que me deje indefensa frente al dolor. La realidad duele, me duele, y no quiero sufrirla ahora, sin opción.
A lo mejor más adelante, cuando mi caparazón no tenga grietas de confianza podré descubrirme sin temor, pero ahora no; ahora soy cobarde por decisión propia y por necesidad, para no recibir más golpes, para no desengañarme más... ¡qué pena! me estoy perdiendo tantas cosas por ello...
La música me abstrae, apenas se deletrea, sólo el sonido me mantiene atenta a mis movimientos. De pronto salta la frase: "...hay leyes pa' valientes..." y sé que es para mí, para pensarla.
El resto del trayecto es reflexión sobre la frase... ¿acaso soy cobarde? No puedo creerlo, o no quiero admitirlo... una de dos. Sí, tal vez sea lo segundo, si soy sincera conmigo misma, pero no por ello haré una bandera con mi honradez, mi cobardía disimulada es mi escudo y no la cambio por un valor que me deje indefensa frente al dolor. La realidad duele, me duele, y no quiero sufrirla ahora, sin opción.
A lo mejor más adelante, cuando mi caparazón no tenga grietas de confianza podré descubrirme sin temor, pero ahora no; ahora soy cobarde por decisión propia y por necesidad, para no recibir más golpes, para no desengañarme más... ¡qué pena! me estoy perdiendo tantas cosas por ello...
martes, 2 de noviembre de 2010
Sueño ligero
Esta tarde, mientras me adormecía al calor del foco de infrarrojos, tu recuerdo emergía entre las sombras del parquet y tus palabras me acunaban el sueño entre ráfagas de aire frío que hormigueaba en mis manos. Siempre te pienso en esas tardes raras en las que me domina el dolor, en las que no acabo mis horas en las mejores condiciones... será por tu cercanía y porque nos queda algo pendiente.
No te di una respuesta, pudo más mi orgullo, pero tú tampoco has sido sincero del todo.
Después iba por las calles transitadas de anónimos y seguía pensando en todo ello, llegando a la conclusión de que tal vez sea mejor así, sin resolverlo siempre estaremos esperando algo que puede que nunca suceda.
Ojalá nos olvidemos de nosotros.
No te di una respuesta, pudo más mi orgullo, pero tú tampoco has sido sincero del todo.
Después iba por las calles transitadas de anónimos y seguía pensando en todo ello, llegando a la conclusión de que tal vez sea mejor así, sin resolverlo siempre estaremos esperando algo que puede que nunca suceda.
Ojalá nos olvidemos de nosotros.
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