"Y tú para ya, ¿no ves que hay una luz en el fondo de mi corazón?"
"Y tú para ya, ¿No ves que hay una luz en el fondo de mi corazón?"
viernes, 10 de septiembre de 2010
domingo, 5 de septiembre de 2010
Rarezas de final de temporada
Ya no consigo ni dormir bien, doy vueltas y más vueltas en el maldito colchón que me está destrozando la espalda, y así me pueden dar las tantas.
Me agota mi propia mente, que tampoco cesa en su revoloteo constante. Me agota el tiempo restante en este lugar; quiero hacer tantas cosas antes de partir... pero, sobre todo, quiero ir ya y no pensar en volver más.
Creo que se me ha insertado un veneno de tanto dolor y no me deja distinguir lo bueno de lo malo.
Me agota mi propia mente, que tampoco cesa en su revoloteo constante. Me agota el tiempo restante en este lugar; quiero hacer tantas cosas antes de partir... pero, sobre todo, quiero ir ya y no pensar en volver más.
Creo que se me ha insertado un veneno de tanto dolor y no me deja distinguir lo bueno de lo malo.
sábado, 4 de septiembre de 2010
Antes de que me duela el momento...
Antes de que me duela el momento que ya me ha dolido demasiado y aún me está doliendo, antes de que todo se convierta en nada; una nube sembrada sólo de vacíos, silencios y olvidos.
Antes de cerrar esta puerta definitiva que da al futuro próximo, aquel que estaba ahí antes de escoger el camino equivocado, o en todo caso, el más largo.
Antes de dejar atrás todo lo que ha sido este tiempo, estos años. Las buenas personas, algunas inmejorables; los pálpitos causados por momentos diversos, las risas, el llanto, las noches estrelladas, las de confesiones, los días de playa, las claras de cerveza, los paseos por el castillo, los helados... lo malo no merece mención alguna, ¿para qué? lo malo se queda donde está, que otros vientos recojan su semilla o se lo lleve la tempestad...
Antes de cerrar baúles de secretos y momentos que parecían inolvidables y que ahora se consumen lentamente; sí, duele bastante admitir que todo se apaga como la llama de una vela efímera, pero es así y no hay vuelta atrás. Hay decisiones en la vida que se llevan por delante algunas cosas de valor, ése es el precio, yo ya lo estoy pagando caro.
Antes de cerrar la última caja y mi única maleta, entregar las llaves y salir, ya sabré ciertamente que nunca más volveré a este lugar, a este entorno; dejo aquí mi presente y una minúscula parte de mi vida, se queda enterrado todo hasta el olvido que vendrá.
Antes de que me duela el momento ya sé que a nadie más le dolerá. Mis desengaños también son míos.
Antes de emprender de nuevo mi camino he aprendido que no todo en esta vida es tan cierto como parece, ni nadie merece más cuidado por mi parte que yo misma.
Antes de cerrar esta puerta definitiva que da al futuro próximo, aquel que estaba ahí antes de escoger el camino equivocado, o en todo caso, el más largo.
Antes de dejar atrás todo lo que ha sido este tiempo, estos años. Las buenas personas, algunas inmejorables; los pálpitos causados por momentos diversos, las risas, el llanto, las noches estrelladas, las de confesiones, los días de playa, las claras de cerveza, los paseos por el castillo, los helados... lo malo no merece mención alguna, ¿para qué? lo malo se queda donde está, que otros vientos recojan su semilla o se lo lleve la tempestad...
Antes de cerrar baúles de secretos y momentos que parecían inolvidables y que ahora se consumen lentamente; sí, duele bastante admitir que todo se apaga como la llama de una vela efímera, pero es así y no hay vuelta atrás. Hay decisiones en la vida que se llevan por delante algunas cosas de valor, ése es el precio, yo ya lo estoy pagando caro.
Antes de cerrar la última caja y mi única maleta, entregar las llaves y salir, ya sabré ciertamente que nunca más volveré a este lugar, a este entorno; dejo aquí mi presente y una minúscula parte de mi vida, se queda enterrado todo hasta el olvido que vendrá.
Antes de que me duela el momento ya sé que a nadie más le dolerá. Mis desengaños también son míos.
Antes de emprender de nuevo mi camino he aprendido que no todo en esta vida es tan cierto como parece, ni nadie merece más cuidado por mi parte que yo misma.
martes, 31 de agosto de 2010
Today
Decisión final, y sé que estoy faltando a mi palabra, cosa que nunca antes en mi vida he hecho, pero supongo que a medida que pasan los años las personas no vamos curtiendo como seres humanos errantes y que hierran, yo sólo soy una más de tantos...
Y todo a mi alrededor me da vueltas, cualquier gesto y/o palabra me provoca angustias, quemazón, dolor... o tal vez sólo sea yo que me flagelo por este paso que estoy a punto de dar, pero ya no puedo dar marcha atrás, yo no soy una cobarde... nunca más lo seré.
Y todo a mi alrededor me da vueltas, cualquier gesto y/o palabra me provoca angustias, quemazón, dolor... o tal vez sólo sea yo que me flagelo por este paso que estoy a punto de dar, pero ya no puedo dar marcha atrás, yo no soy una cobarde... nunca más lo seré.
lunes, 30 de agosto de 2010
Tossa
Tossa siempre será para mí el ruido de mil silencios, la montaña volcada en el mar, las mil caras de una estrecha calle céntrica y el olor indescripible de una mañana de agosto sentada en la arena de una playa diferente que me provocó sentimientos encontrados...
Como los que ahora me revuelven las entrañas y no me quieren dejar en paz, Tossa me ha hecho siempre tan feliz aunque ahora quiera irme de aquí.
Tossa tiene algo que sé que nunca encontraré en cualquier otro lugar, por muy lejos que vaya, es un encanto profundo y escondido, es la diversidad de su sencillez, Tossa es única y eso es inolvidable.
Tossa permanecerá aunque nosotros nos marchemos, se quedará casi vacía pero no importará porque ella resistirá hasta los próximos rayos de sol, en silencio, entre la muralla y los miradores, con las calas anegadas de mar; en silencio ante el frío invierno, pero habiendo dejado esa huella en nuestros corazones.
Tossa ha marcado nuestras vidas, sin prisa, sólo con su esencia, porque es cierto que se puede ser feliz con muy poco... Tossa...
Como los que ahora me revuelven las entrañas y no me quieren dejar en paz, Tossa me ha hecho siempre tan feliz aunque ahora quiera irme de aquí.
Tossa tiene algo que sé que nunca encontraré en cualquier otro lugar, por muy lejos que vaya, es un encanto profundo y escondido, es la diversidad de su sencillez, Tossa es única y eso es inolvidable.
Tossa permanecerá aunque nosotros nos marchemos, se quedará casi vacía pero no importará porque ella resistirá hasta los próximos rayos de sol, en silencio, entre la muralla y los miradores, con las calas anegadas de mar; en silencio ante el frío invierno, pero habiendo dejado esa huella en nuestros corazones.
Tossa ha marcado nuestras vidas, sin prisa, sólo con su esencia, porque es cierto que se puede ser feliz con muy poco... Tossa...
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