Antes de que me duela el momento que ya me ha dolido demasiado y aún me está doliendo, antes de que todo se convierta en nada; una nube sembrada sólo de vacíos, silencios y olvidos.
Antes de cerrar esta puerta definitiva que da al futuro próximo, aquel que estaba ahí antes de escoger el camino equivocado, o en todo caso, el más largo.
Antes de dejar atrás todo lo que ha sido este tiempo, estos años. Las buenas personas, algunas inmejorables; los pálpitos causados por momentos diversos, las risas, el llanto, las noches estrelladas, las de confesiones, los días de playa, las claras de cerveza, los paseos por el castillo, los helados... lo malo no merece mención alguna, ¿para qué? lo malo se queda donde está, que otros vientos recojan su semilla o se lo lleve la tempestad...
Antes de cerrar baúles de secretos y momentos que parecían inolvidables y que ahora se consumen lentamente; sí, duele bastante admitir que todo se apaga como la llama de una vela efímera, pero es así y no hay vuelta atrás. Hay decisiones en la vida que se llevan por delante algunas cosas de valor, ése es el precio, yo ya lo estoy pagando caro.
Antes de cerrar la última caja y mi única maleta, entregar las llaves y salir, ya sabré ciertamente que nunca más volveré a este lugar, a este entorno; dejo aquí mi presente y una minúscula parte de mi vida, se queda enterrado todo hasta el olvido que vendrá.
Antes de que me duela el momento ya sé que a nadie más le dolerá. Mis desengaños también son míos.
Antes de emprender de nuevo mi camino he aprendido que no todo en esta vida es tan cierto como parece, ni nadie merece más cuidado por mi parte que yo misma.
"Y tú para ya, ¿no ves que hay una luz en el fondo de mi corazón?"
"Y tú para ya, ¿No ves que hay una luz en el fondo de mi corazón?"
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sábado, 4 de septiembre de 2010
lunes, 30 de agosto de 2010
Tossa
Tossa siempre será para mí el ruido de mil silencios, la montaña volcada en el mar, las mil caras de una estrecha calle céntrica y el olor indescripible de una mañana de agosto sentada en la arena de una playa diferente que me provocó sentimientos encontrados...
Como los que ahora me revuelven las entrañas y no me quieren dejar en paz, Tossa me ha hecho siempre tan feliz aunque ahora quiera irme de aquí.
Tossa tiene algo que sé que nunca encontraré en cualquier otro lugar, por muy lejos que vaya, es un encanto profundo y escondido, es la diversidad de su sencillez, Tossa es única y eso es inolvidable.
Tossa permanecerá aunque nosotros nos marchemos, se quedará casi vacía pero no importará porque ella resistirá hasta los próximos rayos de sol, en silencio, entre la muralla y los miradores, con las calas anegadas de mar; en silencio ante el frío invierno, pero habiendo dejado esa huella en nuestros corazones.
Tossa ha marcado nuestras vidas, sin prisa, sólo con su esencia, porque es cierto que se puede ser feliz con muy poco... Tossa...
Como los que ahora me revuelven las entrañas y no me quieren dejar en paz, Tossa me ha hecho siempre tan feliz aunque ahora quiera irme de aquí.
Tossa tiene algo que sé que nunca encontraré en cualquier otro lugar, por muy lejos que vaya, es un encanto profundo y escondido, es la diversidad de su sencillez, Tossa es única y eso es inolvidable.
Tossa permanecerá aunque nosotros nos marchemos, se quedará casi vacía pero no importará porque ella resistirá hasta los próximos rayos de sol, en silencio, entre la muralla y los miradores, con las calas anegadas de mar; en silencio ante el frío invierno, pero habiendo dejado esa huella en nuestros corazones.
Tossa ha marcado nuestras vidas, sin prisa, sólo con su esencia, porque es cierto que se puede ser feliz con muy poco... Tossa...
domingo, 16 de mayo de 2010
Mi polivalencia...

¡Se agota! Poque todo carácter fuerte sufre alguna vez a lo largo de su complicada existencia un revés emocional y se agota; como puede sucederle al aire que queremos respirar en un espacio reducido.
Mi aire tampoco abunda, mi aire se contamina con idas y venidas cada vez más frecuentes al infinito; y mi alma vuelve a virar, me observa y murmura para sí lo que piensa de mí; yo no me atrevo a contrariarla porque considero que ya es un privilegio porder tenerla y, además, verla.
Los días y las noches se agotaron también, desbordados por su hastiosa rutina horaria, y decidieron no volver nunca más... sólo me dejan su "morning mood" a modo de recuerdo imborrable.
La vida pasa, casi imperceptible, por sí misma, y está en el aire, a veces escaso, que insufla almas veneradas.
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